Sabe estimado lector últimamente han surgido varios inconvenientes, situaciones estresantes, líos y hasta discusiones acaloradas con viejos amigos… en mi anterior post, creo yo, mencioné algo por el estilo…
Advertencia: No sé si haya una… en verdad me he estado preguntando si es necesario que ponga una advertencia ¿usted que cree señor lector?
Una avalancha de trabajos cae sobre mí persona, el tiempo cada vez más escaso hace que cada momento se vuelva agobiante… tal vez exagere o sobre adjetive hasta el hastío, pero creo que hay siquiera una pizca de verdad detrás de estos relatos. En verdad lo de los trabajos ad portas de los finales es una cosa horrible que pasa cuando los profesores pareciesen pensar que el tiempo nos sobra y que su curso es el único que llevamos en el ciclo… si, supongo que aunque sea uno de ustedes, señores lectores, ha pasado por lo mismo aunque sea una vez en su vida… pero cómo iba diciendo, esas cosas, por más feas que sean, pasan y seguirán pasando. Siempre habrá aunque sea un profesor que te joda la existencia.
El mayor problema, si es que así se le puede llamar, es el reciente conflicto que se llevó a cabo hace unos días entre mi persona y el señor Andrés (que cómo ya supongo que saben, no le gusta que mencione su apellido). Las razones son varias, bastante complejas de explicar y de cierta manera son cuestiones de amigos, de esas que ni siquiera se me pasaría por la cabeza, creo yo, colocarlas en este u otro blog… para tratar de simplificar las cosas: mientras conversábamos por MSN me harté de cierto comportamiento repetitivamente fastidioso en mi buen amigo y cerré la sesión bastante molesto con él. Más información no puedo brindarles, espero que me comprendan...
Hoy celebramos, mi familia y yo, el cumpleaños adelantado (porque en verdad tendría que llevarse a cabo el lunes) de mi tía Verónica. Fue una celebración en familia, agradable. Conversaba de no sé qué cosas con mi prima cuando se me vino a la mente un pensamiento: ¿Qué haría en lo que quedaba del mes? Y me respondí (en voz alta): “A fin mes llegará mi Apocalipsis, saldrán los muertos de sus tumbas y tendré que enfrentarme a ellos (sabe Dios porqué, fácil tienen ganas de comer un cerebro o dos). Al final me quedaré tendido frente a San Pedro y él me dirá si me dirigiré a la derecha (positivo) o a la izquierda (negativo). Si voy a la izquierda significa que me irá mal y que tendré que repetir un curso en verano. En cambio, si voy por la derecha, ascenderé a los cielos tres días, sí, exactamente contrario a Jesús (el descendió al infierno por tres días y luego ascendió a los cielos y supuestamente sigue ahí hasta ahora), después me votarán a patadas del paraíso, ya que se habrán hastiado de mí y caeré a la tierra… después de eso veré que hacer…”.
Una vez más, cómo el anterior post, veo el título con el cual comencé mi post, y me pregunto ¿tiene algo que ver? Y sí, esta vez sí… algo que ver…
domingo, 15 de noviembre de 2009
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