Pensando...
Advertencia: El siguiente relato contiene un lenguaje que puede ser considerado vulgar.
Hoy es lunes, es la segunda semana de setiembre. Supuestamente hoy se vencía el plazo para la entrega de los trabajo para un concurso universitario llamado "Vicio Absurdo", pero una vez más, favoreciendo la mala impuntualidad, vagancia e irresponsabilidad de varios peruanos; y, sin tomar en cuenta los esfuerzos de la gente sufrida que hace de todo para cumplir con el plazo (se queda hasta tarde, no lee las lecturas de sus cursos, no come, no duerme, etc.) se postergó la fecha de entrega ¿Que cambios esperan que hagamos en esta putrefacta realidad si ni siquiera se fijan en estos pequeño detalles? Considero un insulto, uno de lo peores, a la gente responsable y puntual, cómo yo, que se favorezca al "mañana lo hago", "otro día mejor", "se me olvidó", entre otros peruanismos que deberían ser erradicados de raíz.Estoy muy rabioso señor lector, posiblemente ya lo habrá notado...pero dejando de lado a este doble discurso, hablemos de mis trabajos...En el género de cuento iba a presentar una historia basada en hechos reales, bastante simple, irónica y hasta penosa, pero que no gustó mucho cuando la puse a prueba en un taller de narrativa. Comprendo que historias de desamores hay millones, pero pudieron habérmelo dicho mejor. Lo mejoré entonces, tanto que hasta cambié el nombre: originalmente se llamaba "Trece" y le puse "Esa maldita suerte" al final. En el género de poesía mejoré hasta cuatro veces mi poemario, en este caso le pedí consejos a mi viejo profesor de literatura: Guich. Quien pudo decirme mis fallas y faltas de manera más "suavizada" y le agradezco el gesto, ya que es la primera vez que presento un poemario. Antes he presentado poemas en un concurso de mi colegio Recoleta, sin resultados favorables...Ambos en cierta manera están ligados a un tema común: las mujeres. Son unos seres misteriosos según mi punto de vista. Hay algunos amigos, bien machistas, que dicen que todas son unas putas locas cojudas (Discúlpenlos señoritas lectoras, muy en el fondo las quieren de verdad). Otros dicen que son muy frías... sabe Dios hay tantas ideas que giran alrededor de estos fascinantes seres...La cuestión es que hoy, después de meses, me volví a fijar en una muchacha, en la cual base el cuento "Trece" y me di pensé, sorprendiéndome: "No era la gran cosa". Este pensamiento resultó de una gran reflexión en base a comentarios de amigos míos, quienes la llamaron bajo un apodo que prefiero no mencionar…
Me reí de mi mismo, en ese momento supe que aquellos trabajos, columnas que esperaba fuesen sólidas, comenzaron con el pie derecho en su misión de llevar al olvido todas aquellas estupideces que hace, dice o escribe uno cuando le gusta alguien.O si señor, sonreí, comprendiendo que quizá no falte mucho para encontrar a aquella que no solo me hará dichoso, sino que será feliz conmigo. Espero no tener que esperar mucho para que por fin llegue la primavera a mi dañado corazón...
lunes, 7 de septiembre de 2009
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