La semana pasada fueron los parciales y por alguna razón parece que el stress bajó mis defensas y una suerte de bicho jodido se ha empeñado en causarme un malestar general...
Advertencia: Creo que no hay...
Era semana de exámenes, el stress, el ansia y la desesperación eran el pan de cada día...El mundo dejó de dar vueltas sobre su eje, el día y la sombra se fusionaron y creo que hasta morí sin darme cuenta, pero nada de eso importaba en esos días...solo separatas, resúmenes, diapositivas, etc. Datos, datos, datos... los fusibles se te sobrecalentaban y el estómago se te hacía nudos y hasta náuseas te daban de tanto leer... O sí muy feo ambiente...Llegó el viernes, estaba más que extenuado, era como un muñeco de felpa que se aferraba a un bastón invisible para evitar caerse... se me había olvidado un detallito: ese día no iba a poder echarme a descansar, tenía que ayudar en todo lo que pudiera en la casa ¿la razón? pues ese día y el siguiente mi padre celebraría sus 50 años de vida ¿Cómo es eso? - preguntará - Pues simple: el viernes mi padre quería celebrar con sus amigos y el sábado en familia...O sí, ayudé a cambiar focos, a ordenar cosas, a sacar los bocaditos, etc. Pero mis reservas de energía estaban tintineando una luz roja... mi humor se le ocurrió una idea de dónde sacar fuerzas: el mal humor. Si, estaba fastidiado y me puse molesto, ya cuando noté que la cosa quería ir a mayores opté por darme un baño. Pues si me ayudó a sobrevivir un par de horas más... pude ayudar con las servilletas, con la ensalada, con las papas bravas...pues nadie en la casa tenía idea como prepararlas y yo menos, así que buscando entre las miles de recetas que coleccionamos (son de El Comercio, si esos fascículos gratis que te llegan creo que los martes) y encontré algo parecido: papas a la pimienta. Había sin embargo, un inconveniente: no teníamos todos los insumos ¿Qué hacer? Pues apliqué a la creatividad y usé queso paria (creo que así se llama, si me equivoco disculpen mi ignorancia en quesos) y otros ingredientes, para que al final saliesen unos bocaditos ricos sin nombre...pero no podía dejarlos de esa manera y decidí llamarlas las Frankenpapas (no lo hice por Frankenstein, se me ocurrió en ese momento, no sé por qué, un Frankfurter y de ahí proviene el nombre aunque no tenga nada que ver con las papas...) La cuestión es que no pude durar mucho tiempo, me acosté a eso de las 10 y algo de la noche y, para que vean que SI estaba muerto de cansancio, no comí. Desperté en la mañana, muy temprano por cierto, a eso de las 7:30 a.m., me fijé en que todos estaban durmiendo, supuse que estaban muy cansados, pero cómo mi cerebro por las mañanas no es muy..."efectivo" se le olvidó fijarse si mi hermana había puesto su alarma ya que ella tenía clases en el Británico a las 8am...Prendí la PC y entré al Facebook, leyendo aquí y allá me encontré con un mensaje curioso, de una amiga a la que voy a denominar "Charo" (si, se que así no te llamas). La cuestión es que me decía que sus amigas le habían cambiado los planes a última hora (o algo así...lo lamento Charo, como dije, a esas horas mi cerebro no funciona muy bien...). Curioso - pensé - algo parecido me ha ocurrido... Tuve una pequeña discusión con el señor Andrés y bueno...se canceló el "viernes cafetero" (así pensaba llamar a mi post antes de la cancelación)... y nada me pareció bueno salir comer una Bembos, tomar una Franca y conversar...solo conversar. Fue una caminata agradable, eso no lo puedo negar...pero después de que cada quien se despidió y se dirigió a su hogar, sabía que, una vez más, tendría que ponerme a exprimir limones y a arreglar sillones...
En esta ocasión si pude quedarme despierto hasta la 1 a.m., hubo momentos de familia, un breve discurso de mis padres, que por fallas técnicas de nuestra casi fosilizada cámara grabadora no se pudo grabar, etc. Y nada amanecí el domingo con el cuerpo mal...arrollado, apanado, pulverizado... ¡Qué demonios! - pensé - Si no he tomado tanto (créame señor lector no tomo demasiado) Un resfriado fatal junto con un dolor de cabeza me acompañaron por el resto del día...Lo feo fue cuando el malestar se expandió como veneno a través de todo el cuerpo...y hasta ahora me continúa ese fastidio que sabe Dios por qué demonios me habrá dado...Pero ¿Qué se le va a hacer? Pasará, ya sea en una o dos semanas...Otro fastidio fue el perder en el Vicio Absurdo, en ambas categorías: cuento y poema. Y que para colmo este año no hubiese un tercer puesto en ambas. Según me dijeron hoy se debe a que carecen de fondos para los premios... es muy deprimente saber que la crisis económica azota también en el campo intelectual, esperemos que no se repita este incidente en próximos años...
lunes, 5 de octubre de 2009
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