Ayer fue un día memorable, a pesar de ser el día de la independencia de Estados Unidos, país no muy apreciado por mí por cierto, pasé un muy buen día, primero junto a mi amigo Andrés y luego con mi familia. Para quien no lo sepa el título de esta aventura es en honor a una canción de Carlos Gardel "Por una cabeza".
Advertencia: El siguiente relato tiene un lenguaje que puede ser considerado vulgar. Además se tocan temas religiosos, los cuales pueden dañar susceptibilidades...
Es sábado 4 de julio, por alguna razón mi cumpleaños cayó el peor día de la semana para celebrar cualquier cosa: domingo. ¿Quién vendría un domingo en la noche a mi casa? Sabe D10S... fue por eso que decidí celebrarlo aquel día. Además, aprovechando que ese día no tenía clases de Técnicas audiovisuales supuestamente no habría ningún obstáculo, pero se me olvidaba que justo ese día retornaba al Británico y a un horario bastante feo para un sábado: 8am.
Después de tres horas de agonía tratando de recordar los conceptos más básicos del inglés (dándome cuenta que 2 meses sin tocar libro alguno de este idioma definitivamente es malo) me dirigí a mi casa, mientras esperaba a que el almuerzo estuviese listo comencé a ver un anime.Ya eran casi las 2pm, en teoría Andrés debería estar llegando me dije, después de almorzar me puse a pensar qué haría para mi trabajo de estética (tenía que entregarlo ese domingo, si en mi cumpleaños ¿que feo no?) ya que en días anteriores había descartado varias opciones (teatro, fotos, etc.) por el hecho que cobraban cantidades superiores a mi presupuesto actual... (¿se nota mucho que estoy recontra "aguja"?) Así que se me ocurrió pasar por el Olivar, ahí había casi siempre, en el edifico de la municipalidad, una exposición de arte. Se me ocurrió pasar por ahí antes de hacer cualquier cosa.
Llegó Andrés, agarré mis 20 soles mientras maldecía el hecho de que el programa "20 lucas" no se había estrenado aún (en verdad necesitaba saber cómo se hacía para "sacarle el jugo" a esa cantidad de dinero) Salimos caminando, Andrés me mostraba su nuevo celular, era cojudamente genial, el sonido de algún grupo ruso que solo él conocía sonaba a nuestro alrededor. Le dije que íbamos a pasar un rato por el Olivar para tomar un par de fotos para que pudiese hacer mi trabajo de estética, él me dijo que no permitían tomar fotos ahí, en ese momento me quedé sin habla. ¿Y el centro cultural de la cato? ¿Tampoco? No conocía otros lugares cercanos a mi casa donde pudieran haber obras ¿Qué debía hacer? Andrés me recomendó que fuéramos a un parque de descubrimos en una de nuestras caminatas kilométricas (no exagero, son kilométricas) donde habían un par de obras Pop. Me pareció genial.
Pasamos por el Metro, Andrés quería comprarme un Champagne, no lo encontró y nos dirigimos al Tottus, tampoco había la marca que el buscaba. Dijo varios insultos al aire maldiciendo la gran cantidad de vinos "basura" que habían allí, preguntando por que demonios no había esa marca. Al final se decidió por comprar unas Peroni - Sabes que no me gustan las chelas - dije - Pero si tu dices que esas son las mejores de este mercado (nacional) entonces te creo. Cogimos un “four pack” de Peroni heladas. Andrés parecía fastidiado, creía que no era suficiente, fue al estante de cigarrillos, pensé que iba a comprar algo para él, pero después de haber visto su cara me di cuenta que no era así - Carajo Andrés sabes que yo no fumo y solo lo haré cuando esté muriendo o en tu funeral, así que no tientes a la suerte - Andrés respondió algo como que la suerte no existía y que no joda mi cumpleaños.Al final compró un puro, nos dirigimos a las cajas, todas estaban repletas, después de una espera larga en la famosa "caja rápida" por fin pudimos salir de ahí. Caminamos entonces hacia ese parque. En el camino nos cruzamos con una feria artesanal bastante pequeña, se me ocurrió tomar un par de fotos a alguna obra, pero al momento me pregunté si es que acaso no me cobrarían y aún cuando no lo hicieran ¿Cómo sabría quien es el autor de la obra? Desistí de ese intento y continuamos caminando.
En el camino no encontramos con Diego C. un conocido mío y de Andrés, después de una breve conversación y un "feliz cumpleaños maestro" (¿Tengo cara de maestro?) cada quien se dirigió en direcciones opuestas. Nos encontramos frente al parque, Andrés acababa de comprar una cajetilla de fósforos en un quiosco, nos adentramos entre los árboles y ahí estaban: un par de columpios rojos pintarrajeados con unos cuantos grafitis. Le tomé foto a uno de ellos y busqué otra obra distinta, me hallé frente a un tobogán que también resultó ser una obra Pop, le tomé una foto, ya tenía mis dos obras para el trabajo. Solo faltaba un detalle: el nombre del parque, caminamos por varios lados, buscando un cartel o algo parecido, que tuviera el nombre del parque mas no lo encontramos. Vimos a un par de policías, escondimos las Peroni conscientes de que estaba prohibido consumir bebidas alcohólicas en vía pública, les pregunté cómo se llamaba el parque, me respondieron "Combate de Abtao" ¿Cómo el submarino?-pregunté- Si me respondieron y siguieron su rumbo. El dueño del pequeño quiosco nos hizo el favor de destapar dos botellas. Caminamos hacia una banca y comenzamos a beber.La cerveza peruana tiene un sabor terrible, lo sé por que la he probado antes, tenía la esperanza de que esta cerveza, al ser supuestamente italiana no supiese tan feo. Un trago simple bastó para darme cuenta de lo equivocado que estaba - Madre Andrés esto sabe horrible, pero como te haz tomado la molestia de comprarme esta marca me la tomaré- dije. Andrés dijo algo de que a él también le había parecido que la chela era horrible en el pasado, pero que se acostumbró. ¿Cuánto tiempo te tomó acostumbrarte a este sabor? - pregunté - 3 meses- me dijo Andrés. Estás bien cojudo si crees que en un día, con un par de chelas me voy a acostumbrar a este sabor- respondí. Hay marchello, tu y tus huevadas...-Andrés saca el puro, lo enciende con un par de fósforos y lo comienza a fumar. El ambiente era...curioso. Yo hace diez años juraba que jamás iba a tomar cerveza en mi vida, hace diez años mis dos abuelos estaban vivos celebrando mi cumpleaños, hace diez años...tan rápido ¿Qué diría cuando fuese viejo? Veía a los chiquillos correr, saltar y usar esas obras de arte como entretenimiento y me preguntaba si siquiera sabrían ese detalle. No todos los días puedes sentarte en una obra de arte - me dije a mi mismo. Veía como se divertían, sin preocupaciones...hace diez años...
Seguimos tomando a pesar de que sabíamos muy bien el hecho de que San Isidro está plagado de cámaras, de que el serenazgo le gusta dar "vueltas por ahí" y que habían policías en moto dando vueltas al parque. Era tan genial estar ahí tomando cerveza en un ambiente que no está diseñado (según la ley) para eso. ¿Pero qué carajo? Solo estamos tomando como amigos, sin hacer escándalo, ni dañar la infraestructura ¿Qué nos podrían decir? Nos acabamos las primeras cervezas, Andrés había apagado el pucho, me lo regaló y yo lo guardé asegurándole que no lo iba a fumar hasta que las circunstancias lo ameriten. El dijo que se iba a pudrir. Entonces fumaré un pucho podrido en tu nombre cuando llegué el momento -respondí- Parece que el comentario le fue agradable. Andrés se levantó y se dirigió otra vez al quiosco, iba a destapar las otras dos chelas. Regresó al rato, seguimos tomando y no se como salió el tema de Dios, comenzamos a discutir un cristiano contra un agnóstico.Yo decía que Dios existía y que me había dado cuenta de ello gracias a mi experiencia de mi retiro de confirmación. El decía que eran huevadas impuestas por la sociedad a través del inconsciente. Dios es imperfecto, no se si lo sabe todo o si será todopoderoso, pero está ahí-dije ¿Cómo sabes que es imperfecto?-preguntó Andrés. Por que...puta... ¿Somos a su imagen y semejanza no? Significa que ese huevón no es perfecto. Además nos creó a nosotros, la raza más cojudamente maldita de la tierra. El tío debe estar enfermo de la cabeza, es decir, no es perfecto - en ese momento me di cuenta de lo muy zanahoria que era, sentía que partes de mi cuerpo eran como gelatina- ¡Uhuuuu! ¡No es perfecto!Andrés me dijo varias cosas que no entendí al 100%, ya que estaba medio aturdido, pero le respondí: Mierda Dios existe, no se si se llame así o Budha, pero está ahí. Si es que nos ha abandonado a nuestra suerte apenas muera mi espíritu lo buscará por todo el puto universo y cuando lo encuentre lo joderé...si lo joderé...Seguimos hablando de Dios, pero en verdad no me puedo acordar muy bien de todos los detalles. Después de acabar con las Peroni, decidí que debía comer una Parrillera de Bembos, supuestamente nos dirigíamos al Bembos de Camino Real, pero no se cómo terminamos en el de la Javier Prado (eso demuestra lo muy picados que estábamos ¿no?) Entramos, lo primero que hicimos fue ir al baño. ¿Subir por las escaleras picado es una huevada no Andrés? - le pregunté mientras lo veía subiendo las escaleras como una suerte de animal cuadrúpedo - carajo ¿qué haces Andrés?- dije mientras me mataba de risa- mierda casi me caigo, que feo...
Entramos al baño, otra vez habían hielos en el inodoro, hasta ahora no entiendo por qué los ponen. Escuché una voz ¿Quién era? Parte de mi sabía que era un empleado de Bembos quien estaba llamando a alguien par que recogiese una hamburguesa, pero aún así no le hice caso y dije: Dios quiere que vaya a recoger mi hamburguesa...jajaja- ¿Que dices?-preguntó Andrés- Qué Dios me manda a recoger mi hamburguesa...
Salimos del baño, me di cuenta en ese entonces que bajar las escaleras en ese estado era muy peligroso...Estaba bastante preocupado- ¿Qué tal si me caigo Andrés? - dije - No te preocupes, esas cosas no pasan si pisas bien - respondió. Logramos bajar al fin. Andrés pidió un agua sin helar y yo una parrillera y un agua.Al rato de esperar me encontraba comiendo ese exquisito manjar. ¿Sabe bien no? - me preguntó Andrés - Muy bien, es demasiado buena esta maldita cosa - respondí. Después de acabar nos dirigimos al Olivar, caminamos, caminamos y llegamos. Ahí nos sentamos frente a la fuente de agua - Carajo esta huevada me va dar ganas de ir al baño-dije. Eso pasa a veces- respondió Andrés. Un buen rato nos quedamos viendo el agua hasta que una extraña ave nos llamó mucho la atención. Al principio, porque estaba picado, pensé que estaba comenzando a ver mal a las palomas, pero luego me di cuenta que no era un ave conocida para mí. ¿Qué es eso Andrés? ¿Qué cosa?-respondió- Esa ave que está por ahí. AH eso...es un... ¿pato?-parecía que Andrés tampoco veía muy bien...
El susodicho pato voló y se escondió entre el follaje de un árbol, me acerqué para ver que era-definitivamente no una paloma- pensé. Le tomé una foto, luego comencé a grabarlo, bajó del árbol, nos acercamos y le tomé otra foto. Comencé a grabar con mi celular tratando de hacer que volara, al rato se escapó volando. Era un pájaro jodidamente bello, al final concluí (con mi casi nula experiencia en aves) que esa era una clase de garza.Nos encaminamos a mi casa. Andrés no se pudo quedar mucho rato, aparentemente su almuerzo le había caído muy mal al estómago.
Esperé una hora o algo así para que llegaran mis otros tíos, la celebración había comenzado y a pesar de estar cansado por la caminata hice lo que pude para mantenerme despierto hasta el canto del happy birthday. Después de jugar básquet, ver tv y escuchar canciones de Michael Jackson llegó el momento de apagar las velas, era una torta de maracuyá, una de mis favoritas por cierto, apagué las velas y comí un trozo de torta. Ese día definitivamente iba a ser memorable...10 años más tendré que esperar para tener el mismo pensamiento que hoy día "hace diez años". Sonreí ligeramente preguntándome que me depararía el futuro. Lo espero con ansias y preveo que celebraré con una Peroni en la mano...
domingo, 5 de julio de 2009
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